viernes, 20 de abril de 2012

Locus amoenus.

En los caminos del bosque
el sol juega con las sombras,
se agigantan los pasos
con la mùsica de los sueños.
Los pájaros coloridos vuelan,
vibra el encanto,
el placer se dibuja
en los rostros de los caminantes.
Los enormes árboles susurran
cuando el viento los acaricia,
la tierra siente gozo,
danzan las mariposas.
Una luz brillante serpentea
entre las copas frondosas,
en un nido misterioso
suenan dulces melodìas.
La serenidad del cielo
se derrama en el paisaje,
las aguas tranquilas del lago
curan la melancolía.

sábado, 31 de marzo de 2012

Deseo...


Deseo abrigarte de mis sueños,
sentir tu piel junto a la mía
abrazarte desde el alba,
acunarte en mis entrañas.




miércoles, 7 de marzo de 2012

Taciturna y divagante . . .


Taciturna voy vagando
en este mar de recuerdos
y reconstruyo en mis versos
la historia de mi vida
y le cuestiono al destino
tantas lágrimas perdidas.

Divagante caminando
entre olas de recuerdos
cuestionando lo inverosímil,
lo absurdo y lo incierto.




viernes, 6 de enero de 2012

Gritar


En más de una vez he comprobado que gritar relaja y de qué manera...
Estoy por soltar ahora tres voces. Sí, tres, porque es un número muy clásico, solemne y elegante en el discurso y así contrastaría a las mil maravillas con la ordinariez de mi grito colándosete por los ojos hasta que no vieras otro tono que el de mi voz, por los tímpanos desgarrando el silencio que te tapia la vida, y el último- me alejo del famoso el tercero en la frente (para pensamientos ya tengo los míos) - que se te meta en la boca, más que nada para que envidies el descaro crujiente de lo que podría haber sido un brutal beso.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Bipolar



Algunas veces soy la risa hecha raíz, que brota desde la tierra húmeda, y asciendo gloriosa.
Otras, en cambio, me convierto en la misma aridez que cubre el alma de silencios.



sábado, 3 de diciembre de 2011

Curiosidad

Antes de esta semana estaba un poco en piloto automático. Lo bueno es que sé que en piloto automático es imposible aterrizar. Ayer regresó un poco de esa curiosidad que ya creía vulgar y añeja. De pequeña siempre hice preguntas, ¿qué otra forma hay de conocer el mundo? Tenía una sed por saberlo todo, por llegar al fondo. Ahora sé que mi estado de vuelo automático se derivó de hacerme tantas preguntas sin respuesta, los alerones se rompen con vientos tan fuertes. Ahora cambié de nave y vuelo en la canasta de un globo que flota en lugar de luchar contra el viento para mantenerse en el aire. Tampoco necesito tantos instrumentos de navegación como antes, sólo unos sacos de arena que se vacían para subir más alto. También tengo un saco de preguntas listas para lanzarte, aunque no sé si conseguiré ser valiente. Puedo decir que la curiosidad me ayuda a no apagar el despertador por la mañana y a no seguir durmiendo. Lo malo es que es traicionera, y la imaginación su cómplice. Dicen que sólo el hecho de imaginarte algo lo hace real. Lo bueno es que lo real siempre cambia. Si es que hay algo real.